Se llenaron de ausencias mis madrugadas.
mis manos se cruzan y tropiezan entre ellas, dibujando vacíos...
Te prometí desgastar contigo todo mis besos, pero me quedo néctar en los labios y no se como entregarlos.
Te abrí la llave de la libertar, y te crecieron alas... tu nobleza es tal, que seguro volveremos a encontrarnos.
Que seas la rama del árbol y yo el que hace su nido al amparo de su ramaje.
Fue tan corto el encuentro, me quedo tanto por darte...
De ausencias se me llenaron las madrugadas...
Anónimo...
Anónimo...


